El Arcano del Tarot para 2020: El Juicio

Siguiendo la serie que empecé hace años, en la que adjudico un naipe a cada año, ahora nos toca analizar el arcano que corresponde al vigésimo año del siglo XXI.

El Juicio es una carta muy propicia para este año 2020. Es el naipe del Despertar, y como este año representa un momento donde todos vamos a sentir una fuerte llamada en nuestras vidas, de alguna manera nos vamos a alinear con la poderosa energía del Arcano número 20.

En su representación más clásica del Tarot de Marsella, lo que se nos muestra es la imagen del Juicio Final según la tradición judeo-cristiana. Es el momento en el que el ángel Israfel toca la trompeta que despierta a todos los fallecidos. Este despertar del sueño de la muerte nos recuerda todos aquellos momentos en que salimos de un estado de pasividad a otro de actividad, de la muerte a la vida, del sueño a la vigilia.

Todos los cambios son difíciles y la mayor parte de las personas no cambian a menos que se vean obligadas a ello. Somos cómodos por naturaleza y nos gusta seguir la ruta del mínimo esfuerzo. Si algo funciona ¿para qué cambiarlo? Y si no funciona, pero nos podemos acomodar, nos acomodamos. Las consultas de los psicólogos están repletas de personas que no quieren cambiar, que se aferran a los pequeños deseos del ego como un niño asustado abraza a su osito de peluche.

Pero claro, el alma tiene planes para nosotros que no siempre se alinean con nuestros deseos. Los momentos de despertar nos encuentran como a los personajes de esta carta, saliendo de un descanso que creíamos eterno. El toque de la trompeta, la llamada al despertar, puede ser un fracaso, una ruptura, una pérdida, un malestar, una enfermedad. Todo aquello que nuestra cultura etiqueta como “malo”, pero que en realidad sirve a un bien mayor.

En la imagen del Tarot de Marsella, la mujer observa al hombre, que a su vez mira a los cielos. Entre ellos, un extraño personaje parece participar del renacer. ¿Quién es? ¿Acaso no se trata de la representación de un despertar espiritual, más que mundano?

¿En este juego de miradas quién quieres ser? ¿La mujer pasiva? ¿El hombre que quiere entender? ¿El personaje misterioso del que nada sabemos?

La imagen que nos presenta el Tarot Rider-Waite es mucho menos misteriosa y un poco menos mágica. Aquí surgen de sus tumbas hombres, mujeres y niños en igual número. Es un despertar para todos, sin diferencias. Un despertar colectivo.

De alguna manera siento que estas dos visiones del arcano contienen dos lecciones que son importantes para este año. Existe un despertar individual, que cada persona sentirá de acuerdo a su naturaleza, al momento en que se encuentre. Y también hay una llamada colectiva que es para todos igual. Demasiadas cosas están pasando y pasarán. Demasiados conflictos que exigen soluciones personales, pero también sociales.

En este punto es muy adecuado observar el naipe número 20 del Tarot Thoth de Crowley. En este interesante mazo, el Arcano cambia su denominación y pasa a llamarse: “El Eón”. Aquí, Aleister Crowley nos resume su propia visión del renacer de la Humanidad a través de la religión que le fue revelada, Thelema.

Esta carta simboliza el paso del eón de Osiris, el tiempo que hemos vivido hasta ahora, hacia el nuevo eón de Horus, gracias a la fuerza espiritual del Fuego.

El complejo diseño de este naipe nos presenta a Nuit, la diosa de la noche formando un arco oscuro en la parte superior de la carta. Bajo ella, y dentro de un huevo, Horus (Ra-Hoor-Khuit) está sentado en su trono, instaurado como nueva divinidad. Frente a él, en una figura semitransparente vemos a su gemelo (Hoor-pa-kraat o Harpócrates), que se lleva el dedo a los labios en señal de silencio. Algunos pasos se anuncian públicamente, otros se realizan de manera callada.

El nuevo tiempo ha comenzado, muy pronto estaremos abriendo las puertas de par en par a un nuevo Universo.