Este es el primero de varios artículos acerca del tiempo que se aproxima, que no es una “nueva era”, en el sentido exageradamente optimista que muchos creen, sino un ciclo diferente para la humanidad. Como ha habido otros, y como habrá otros.

El año 2020 marcará un momento de cambio muy importante para todos, de hecho, ese mismo año estará señalado por muchos movimientos astrales. Pero más que hablar propiamente de 2020, que todavía no toca, me centraré en hablar de los acontecimientos más importantes que viviremos en lo que nos queda hasta ese momento. Y el primero en manifestarse será la entrada de Urano en el signo de Tauro.

Urano tarda unos 84 años en dar la vuelta a todo el zodíaco, así que se trata de un planeta muy lento, que pasa mucho tiempo en cada signo. Esto es relevante, puesto que su acción se vuelve bastante poderosa. Urano entra en Tauro en mayo de 2018 y se moverá por ese signo hasta el año 2026. En ese período de tiempo, removerá muchos aspectos del mundo económico.

El anterior paso de Urano por Tauro nos lleva al tiempo posterior a la gran crisis de 1929, cuando el mundo intentó superar los efectos del crack de la bolsa estadounidense. Estos acontecimientos repercutieron gravemente en Europa y se cuentan entre las causas que desencadenaron la Segunda Guerra Mundial.

La historia nunca se repite igual, porque las personas y las sociedades cambian, pero sí hay algunos detalles que podemos tener en cuenta de este movimiento uraniano. La energía de Urano es violenta, disruptiva. Pero Tauro es un signo estable, que resiente el cambio, un signo que se siente cómodo en la tierra, en lo material.

Para muchos astrólogos, este nuevo tiempo se relaciona con una revolución financiera en ciernes que afectará a las hipotecas, los impuestos, la moneda, la deuda, y todos los aspectos del mundo económico. Sin duda, habrá cambios muy profundos impulsados por ciertas élites que nos afectarán a medio plazo. El mundo financiero es la columna vertebral del sistema que nos rige, pero como todo lo que tiene que ver con Urano, el resultado final es impredecible.

Porque más allá de la energía de las élites está el impulso de las personas, que puede oponerse a ciertos cambios o imposiciones. En todo caso, la manera en que vamos a vivir nuestras finanzas va a experimentar movimientos, y la economía mundial va a cambiar de un modo bastante radical. Habrá terremotos financieros que nos harán temblar de vez en cuando, coincidiendo con aquellos momentos en que Urano se vea activado por otros planetas, como ya advertiré.

Algo que no he visto reflejado en otros análisis es que la energía uraniana en Tauro puede generar una visión diferente de la Tierra y de nuestra relación con la naturaleza. Algunos efectos del cambio climático parecen estar haciéndose visibles, y más allá de cuáles sean las causas, lo cierto es que tendremos que renovar nuestra forma de vida y ver cómo podemos encajar en un planeta que cambia.

Los seres humanos nos hemos beneficiado de un clima relativamente estable, pero la historia climática de la Tierra es variable. Los cambios climáticos han sido una constante, y aunque una pequeña variación será vital para nosotros, no es un acontecimiento tan extraño como nos quieren hacer creer. Ahora bien, tendremos que adaptarnos, o a largo plazo, desapareceremos como especie.

En un nivel más próximo, las personas nativas del signo de Tauro van a vivir su propia revolución personal en este período de tiempo. Se avecinan cambios de rumbo para los Tauro, y muchos de ellos sorprenderán a los demás con sus decisiones rupturistas. De repente todo se volverá urgente para ellos, y muchos temas sin resolver saldrán a la superficie buscando una respuesta. Será un tiempo de emociones fuertes para un signo que no está acostumbrado a tanto cambio.

En un plano más general, el movimiento de Urano por Tauro nos va a exponer a ciertas tensiones que pueden tener un efecto sobre la sociedad. La recuperación de la crisis económica global está produciendo un incremento de la riqueza en los ricos, y más pobreza a los pobres. Esta tendencia se puede agudizar y eso creará conflicto. De nosotros depende construir algo mejor y más justo a partir de ese conflicto, o simplemente quedarnos en protestas vacías.

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