Háblame del universo:
de un código estelar que no puede morir,
de un alma en continua mutación,
y de abrazos nucleares
extendidos en la inmensidad
donde me estás esperando ahora.

Dentro de un vértigo que danza
y nos lleva más allá del tiempo,
hasta que retorna a los labios.
El encantamiento es el mismo,
porque nada ha cambiado,
aunque todo es diferente.

Cántame acerca del universo:
de un código estelar que no puede mentir,
ni caer en el vacío en un momento.
Billones de señales
que iluminan la inmensidad,
donde sabes que me pierdo.

Y la versión acústica, que me gusta más:

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