2017 Una visión astrológica

Nota: Hay tanta información este año que he decidido dividirla en varios artículos.

En 2017 comenzamos a salir de la gran crisis de Urano y Plutón que nos ha estado afectando desde hace bastantes años. El resultado de esta cuadratura se ha notado en todos los países, con cambios muy profundos en las fuerzas políticas y en la economía. A esto se unió en el año 2016 la cuadratura entre Saturno y Neptuno.

Como ya dije hace un año, a partir de la lucha entre lo viejo y lo nuevo, entre las opciones políticas clásicas y las emergentes, habría una primera victoria de lo nuevo, pero sería una ventaja de corto alcance. Las fuerzas conservadoras ganarían el pulso, y así ha sido.

Por ejemplo, la realidad en España a comienzos de 2016 era la de un Partido Popular en horas bajas y la posibilidad de un gran pacto del centro y la izquierda que hubiera producido cambios importantes. La realidad a finales de 2016 es que todos los partidos, a excepción del Partido Popular están divididos o en crisis, y el gobierno está en manos de los Populares.

La victoria del Brexit en el Reino Unido, cuyo efecto real aún está por ver, y la de Trump en Estados Unidos reflejan también esa lucha entre lo viejo y lo nuevo, en la que los modelos más conservadores acaban por imponerse porque las alternativas no son creíbles para un sector amplio de la población. Muestras de ese malestar con la clase dirigente se observan también en el referéndum de Colombia.

Parece ser que nadie quiere ver que hay mucha gente harta de la política clásica y que las nuevas ofertas caducan demasiado rápido. De manera que sólo nos queda continuar de sorpresa en sorpresa. No hay que olvidar que en 2017 habrá varias citas electorales, pero las que tendrán más repercusión en Europa serán las presidenciales francesas de finales de abril-mayo, las legislativas alemanas de octubre, además de unas más que probables en Italia.

Júpiter y Saturno harán sextil en agosto, muy cerca del eclipse de Sol que va a afectar a Estados Unidos. Como ya hablo más extensamente del ciclo de los cronocratores en otro artículo, no me extenderé aquí. Pero es de esperar que haya algunos acontecimientos que marquen el inicio del gobierno de Trump y que nos ayuden a ver la medida real del personaje (Trump es géminis y como tal, guarda sorpresas).

Estados Unidos será uno de los protagonistas del año, ya que está entrando en un momento crucial de su historia, como comentaré en un artículo posterior.

Tendremos cuatro eclipses durante el año, que se adelantan a febrero y agosto y comienzan además a cambiar el eje de los signos a los que afectan. Si hasta ahora, eran Piscis y Virgo los signos que han estado viviendo tiempos de mudanza, la fuerza del cambio se traslada a Acuario y Leo. Estos dos signos van a notar mucho movimiento interior y exterior a causa de estos fenómenos celestes. Las fechas de los eclipses son las siguientes:

  • 10 de febrero. Penumbral de Luna, en el grado 22 de Marte.
  • 26 de febrero. Anular de Sol, en el grado 8 de Piscis. Será el último eclipse del eje Virgo-Piscis y será visible en el parte del Hemisferio Sur, afectando principalmente a Chile, Argentina y Angola. Este eclipse puede crear cierta inestabilidad en esos tres países, que además tienen procesos electorales previstos.
  • 7 de agosto. Parcial de Luna, en el grado 15 de Acuario.
  • 21 de agosto. Total de Sol, en el grado 29 de Leo. Este eclipse va a ser muy importante, puesto que cruza todo el territorio de Estados Unidos. Sin duda, va a ser un año muy convulso para el pueblo norteamericano, y como consecuencia, para el resto del mundo. Un tema que habrá que analizar a su debido tiempo, es que este eclipse cae exactamente sobre el Ascendente del presidente electo Trump. Parece que los astros preparan un inicio muy abrupto para su gobierno.

Los momentos más tensos del año serán entre febrero-marzo y en agosto-septiembre.

Los más fluidos, en mayo y al finalizar 2017.

Júpiter cambia de signo en octubre, dejando un regalo a los nativos de Libra, para entrar a dar energía a los Escorpianos. Y vienen buenas noticias para Sagitario, que poco a poco se va librando de Saturno, que pasa a dar fuerza a los Capricornianos. Pero esto lo analizaré más despacio al hablar del año signo a signo.

En general la tensión va a continuar, ya que la política y los “creadores de opinión”, viven apartados de la realidad y así seguirán. Faltan líderes y analistas de visión amplia. Aun así, vienen grandes cambios a medida que nos acercamos a 2020, y sobre todo a la gran crisis que se vivirá en torno a 2022.

La cuestión es si estos cambios se construirán desde abajo o se impondrán desde arriba.