Un irresistible reclamo – Franco Battiato

Era magnífico aquel tiempo, / qué hermoso era,
cuando estábamos unidos / perfectamente
al lugar y las personas / que habíamos elegido
antes de nacer.

Tu corazón es como una piedra cubierta de musgo,
nada la corrompe,
y tu cuerpo es columna de fuego que siempre arde
y hace que arda.

Y mis brazos se han rendido fácilmente
y tus huesos no sienten el dolor.
Los minerales de los que estamos compuestos / vuelven,
retornan al agua.

Sonido de campanas, / lejano, irresistible.
El reclamo / que invita a la plegaria de la tarde.

Gentil es el espejo.
Miro y veo que mi alma tiene un rostro.
Te saludo, divinidad de mi tierra.
El reclamo me invita.

Tu corazón es como una piedra cubierta de musgo,
nada la corrompe,
y tu cuerpo es columna de fuego que siempre arde
y hace que arda.

Sonido de campanas, / lejano, irresistible.
El reclamo / que invita a la plegaria de la tarde.