El eclipse del 20 de marzo

El 20 de marzo tendremos un eclipse total de sol que tiene la particularidad de producirse pocas horas antes del cambio de estación. A continuación voy a dar unas pinceladas acerca de este evento.

En primer lugar, hay que dejar claro, una vez más, que los eclipses son fenómenos astronómicos normales. Cada año tenemos dos o tres eclipses de sol y otros tantos de luna. Así que a pesar de que ciertos comentaristas se empeñan en “vender” cada eclipse como algo extraordinario, un eclipse es algo bastante habitual.

El simbolismo astrológico de los eclipses tiene que ver con la renovación, el cambio, la muerte de lo antiguo y el renacer de lo nuevo. Este cambio o mutación tiene efecto en el lugar del cielo donde se produce el eclipse y en correlación con nuestra Carta Astral. Ahora bien, ningún cambio real y constructivo se produce si no va acompañado de una conciencia. En otras palabras: si un eclipse afecta al área laboral de una persona, no tiene efecto positivo a menos que la persona decida hacer algo con esa energía.

Por ello es importante tener una cierta cultura astrológica, o al menos estar advertidos de los eventos astrales, pues nos permiten aprovechar la energía activa en cada momento a nuestro favor.

Como indiqué más arriba, una de las particularidades de este eclipse es que se produce apenas unas horas antes de la entrada de la primavera en el hemisferio norte (otoño en los países del sur). Concretamente, el instante exacto del eclipse se dará en torno a las 9:37 horas GMT (10:37 en Europa Central y Occidental), en la mañana del día 20 de marzo de este 2015. El lugar de máxima ocultación del sol se dará en un punto intermedio entre Islandia y el norte de Escocia, en pleno Atlántico Norte.

La sombra del eclipse recorrerá los países del norte de Europa y si hemos de seguir la antigua norma astrológica que dice que las zonas más afectadas son aquellas que quedan en oscuridad, es de suponer que veremos algunos cambios en toda esa zona del continente. Esto será especialmente claro en Islandia, Irlanda, Reino Unido, Francia, Benelux, Alemania y los países nórdicos, que reciben un 80% de la sombra lunar.

España, que recoge entre un 60 y un 80% de la sombra también se puede ver afectada en los meses que vienen. Esto es relevante, teniendo en cuenta que entramos en un año electoral en el que se renuevan casi todos los órganos de poder del país.

El lugar astronómico donde se ubica el eclipse es también relevante, ya que el Sol y la Luna se unen a escasos minutos de arco del Punto Vernal o Punto Cero Aries. Así que aunque en puridad, ambos están aún en Piscis, se puede considerar como un eclipse totalmente marcado por la energía de Aries.

El Punto Vernal es el lugar del cielo por el que transita el Sol en el inicio de la primavera septentrional, y es de capital importancia puesto que define el inicio de todo el sistema de signos zodiacales. Simbólicamente se relaciona con la conciencia de lo colectivo, con el descubrimiento de que el mundo es “más grande que yo”. Es un punto muy activo en las personas que dejan una huella en el mundo, puesto que implica revelación y conexión con lo colectivo a partir de una fuerte individualidad.

La energía que se pone en marcha es la de “nosotros” y los “otros” (el norte contra el sur o los partidarios del “sistema” contra los que quieren cambiarlo), en la que cada uno quiere tener razón, como corresponde a la energía ariana, pero en la que nadie puede prosperar sobre la derrota del adversario. Anuncia un tiempo complicado para los pactos, cuando precisamente estos son más necesarios que nunca.

En otro artículo detallaré cómo afecta el eclipse a cada uno de los signos del zodíaco. Pero si quieres ampliar información acerca del simbolismo astrológico de los eclipses, te recomiendo que leas este artículo: Los eclipses en Astrología.

Visibilidad del eclipse en diversas zonas de España (fuente Diario La Provincia, Las Palmas de Gran Canaria):