Abril 2014 – El penúltimo capítulo de la crisis

Comienza abril y viene con fuerza. La Cruz Cardinal de la que hemos estado hablando durante meses y años se reactiva por penúltima vez (el último acto se verá en mayo de 2015) y trae mucho movimiento y re-movimiento en todos nosotros.

Los acontecimientos globales tienen una repercusión individual cada vez más acusada y ya no podemos sentir que lo que sucede en el otro extremo del mundo nos es ajeno. En absoluto. El mundo se mueve, se agita, y aún no se han acallado los riesgos de algún conflicto grave ni ha pasado del todo la crisis económica. Es un tiempo de lenta recuperación, pero aún hemos de pasar los escollos de abril y mayo de este año.

En el plano personal, una de las características de esta configuración es que nos vamos a sentir divididos entre varias opciones. Habría que ver cómo se muestran estas opciones en la carta de cada persona, pero a nivel general se puede decir que hay tres o cuatro caminos que se abren ante nosotros. Podemos representar esos caminos como personas importantes en nuestras vidas o como oportunidades o desafíos (en realidad, cada persona es una oportunidad o un desafío).

Una de esas oportunidades o personas viene representada por Plutón en Capricornio. Figuras de poder (padres, jefes, la autoridad, antiguas relaciones que aún ejercen un poder sobre nosotros) están ejerciendo su papel desde las sombras. Son estructuras que están prontas a caer o ya han caído, pero a las que aún les estamos dando fuerza. Esto se observa a nivel global: el poder establecido intenta mantenerse, pero va perdiendo fuerza. Plutón será el perdedor, pero eso no quiere decir que no se cobre su factura.

La otra cara viene dada por Urano en Aries. He aquí una persona o una oportunidad que se presenta como algo fresco, renovador, que entra con fuerza y nos mueve interiormente. Pero la energía de Urano no está hecha para durar, así que tras los fuegos artificiales, tras la revolución, esta energía o persona nos deja con una sensación de vacío, incluso de decepción. Vino a cambiar algo, pero no estará ahí cuando se le exija compromiso, perseverancia, ser consecuente.

Marte, en su lento tránsito por Libra, retrógrado y un poco fuera de orbe, nos indica a alguien o algo que tiene una poderosa energía, pero que está perturbado, frenado, con limitaciones o con cargas. Es una energía que resuena con la de Urano (puede ser incluso la misma persona u oportunidad), pero como ésta, está hecha para brillar brevemente y pronto desvanecerse.

Júpiter en Cáncer representa la energía de alguien o algo que nos ayuda a crecer interna y externamente. Es la energía de aquello que nos cuida y nos acompaña, una energía que persevera. Con los fuegos antes mencionados, quizás no sepamos verlo ni valorarlo, pero Júpiter lleva tiempo con nosotros, ayudándonos en lo material y quizá también en lo espiritual. Ésta será la energía que prevalecerá al final, a menos que la dejemos escapar.

Toda la Cruz Cardinal estará activa durante abril, con el paso del Sol por el signo de Aries, y especialmente en la segunda quincena, en la que habrá bruscos movimientos internos y externos. Es importante recordar que cuando se mueven estas energías, conviene actuar de un modo sosegado, sin precipitaciones y evitando tomar decisiones impulsivas.

(Aparte de todo ello, y por si fuera poco, este mes viene con dos eclipses, de los que hablaré otro día, si los astros lo permiten.)

Por supuesto, la energía de esta Cruz Cardinal será sentida con más fuerza por las personas con Sol, Luna o Ascendente en los signos de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio, aunque todos la notaremos de un modo u otro.

Estamos soltando viejos patrones, relaciones antiguas o experiencias que quedaron inconclusas. Pero todo eso pasará. Lo que viene ya está aquí, pero aún no lo vemos. Y es mejor.