Dos visiones acerca de los celos

En todo conflicto por celos hay tres personas involucradas: la parte celosa que es central, la parte que se percibe como casquivana o inocente y la parte que se tilda de seductora/embaucadora.

En Constelaciones Familiares, los celos representan el deseo oculto de romper una relación. Como no hay ruptura sin culpa, la parte celosa (que es quien desea la ruptura de un modo inconsciente) vuelca la culpa en la pareja, a quien tilda de “ligera” o “tonta”. Así, con el tiempo y a base de acoso, consigue lo que quiere, pues ningún inocente soporta durante mucho tiempo un acoso injustificado sin reaccionar.

Para Alejandro Jodorowsky, los celos son el temor a que los otros le den al ser amado lo que el celoso no es capaz de darle. El miedo puede surgir por una autodesvalorización, por un nudo homosexual no resuelto (no confundir con la orientación sexual del mismo nombre) o porque realmente la persona carece de lo que su pareja necesita en el momento presente.

Sanar los celos enfermizos requiere al menos dos cosas. La primera es una honestidad brutal hacia uno mismo (no mirar hacia afuera) y la segunda, estar dispuestos a hacer un trabajo muy profundo y por momentos doloroso. No hay que engañarse, no es fácil, pero con ayuda se puede.