El ciclo de Urano y Plutón

Más allá de ciertas falacias que corren acerca de este 2012, vamos a hacer un poquito de astrología seria para hablar del año que estamos estrenando. Lo primero que se debe recordar es que la astrología no es un oráculo infalible y que es muy difícil hacer pronósticos. Ahora bien, todos los ciclos planetarios se repiten, así que mirando hacia atrás en la historia, podemos extraer algunas ideas generales que podemos aplicar, con cierto margen de error, al momento presente.

Como en años anteriores, seguimos bajo el gobierno de la cuadratura Urano-Plutón. Esto quiere decir (lo siento) que la crisis económica no va a acabar. Sí es probable que a fines de año, Europa comience a remontar un poco económicamente, pero es muy dudoso que esa mejoría se note en España. En las actuales circunstancias, lo más lógico es que las cifras del paro sigan subiendo.

En todo caso, la crisis económica seguirá durante unos años, y los seres humanos tenemos aún un tiempo por delante para aprender de los errores del pasado y buscar nuevas soluciones, porque los modelos actuales en la economía, la política y la organización social, no sirven. Lo más probable, como se apunta desde diversos frentes, es que tras varias crisis, nos encaminemos a un sistema capitalista más “social”, que quizá veamos surgir entre 2015 y 2020 (teniendo en cuenta el gran ciclo de 800 años de Júpiter y Saturno). Este cambio no vendrá propiciado por las estructuras vigentes, sino que nacerá del pueblo.

La crisis actual está pronosticada astrológicamente desde hace muchos años. A nivel personal debo admitir que la minusvaloré, pensando que sería un acontecimiento limitado al período entre 2009 y 2012. Pero cuando a finales de 2007 y sobre todo a comienzos de 2008 se comenzó a ver la dimensión del problema, tengo que reconocer que me preocupé mucho. Porque el hecho de que comenzara mucho antes de lo previsto sólo podía significar que lo que se nos venía encima era de una enorme gravedad. Como no es tarea del astrólogo asustar, sino ayudar, me guardé mis temores a la espera de acontecimientos.

Afortunadamente, este ciclo no ha traído una gran guerra como algunos en la comunidad astrológica temían, no sin poderosas razones. Pero es importante señalar que el riesgo no se ha ido del todo. El primer semestre de 2012 sigue siendo muy tenso y algunos focos de conflicto que ya existen, se pueden agravar.

Este seguirá siendo un año de protestas, de inconformismo social en todo el mundo. La gente ya no está dispuesta a seguir el juego a los poderosos y eso está bien. Pero si las protestas derivan en violencia, las consecuencias pueden ser gravísimas. El poder actuará entonces con contundencia totalitaria. Ahora bien, dentro de un espíritu pacífico, las protestas pueden dar frutos a medio y largo plazo.

Hay que recordar que los planetas no son nuestros enemigos, sino nuestros maestros. Si queremos la lección fácil, solamente tenemos que desarrollar nuestra consciencia de acuerdo a los retos que ellos nos plantean. Podemos aprovechar este tiempo de crisis para entender qué errores nos han llevado hasta aquí: la codicia, el consumismo, el miedo, la falta de compasión hacia nuestros semejantes, la falta de humildad.

Desarrollar nuestra consciencia en sintonía con el planeta en el que vivimos, y con los seres humanos que compartimos este mundo, ése es el reto de este tiempo.