Samsara

“Samsara” es el término que más visitas atrae a mi web, lo cual es bastante peculiar teniendo en cuenta que solo he publicado un artículo sobre ese término.

Releyéndolo hoy, mucho tiempo después de haberlo escrito, me llama la atención este párrafo (perdón por la autocita):

[…] el concepto de samsara se explica también como la tendencia de la conciencia humana a crear realidades y a vivir en ellas. El samsara no sería así un lugar ni un estado, sino un proceso de continua creación de realidades. En ellas, la conciencia queda atrapada dentro de unos límites que ella misma se impone, y que le impiden la visión de la luz que surge del estado despierto de la conciencia.

Gran parte, por no decir la totalidad, de las personas que acuden en busca de ayuda terapéutica podrían encontrar aquí una buena descripción de su estado de crisis o confusión. El dolor, que es algo natural y de breve duración, se ha convertido en sufrimiento, en una espina emocional que nunca acaba de salir.

Cuando sufrimos, nuestra inclinación natural nos lleva a mirar la herida, a recrearnos en sus detalles, pero no dedicamos tanto tiempo a mirar los patrones recurrentes de conducta que nos llevan a seguir sufriendo. Porque el sufrimiento no es lo que aparentemente molesta, realmente el sufrimiento solamente es la manifestación de un esquema repetitivo, sea cual sea. Y lo subrayo, por si no queda suficientemente claro: toda repetición lleva a la enfermedad.

Romper la rueda repetitiva, el flujo continuo del samsara es una clave esencial para salir del sufrimiento. No hace falta cerrar la herida, se cierra sola.

Para ello hay caminos, y no todos son terapéuticos.