Síndrome del Aniversario en los bosques de Katyn

En la primavera de 1940, Josif Stalin ordenó la ejecución masiva de 22.000 prisioneros de guerra polacos, detenidos tras la invasión germano-soviética de Polonia en 1939. Los prisioneros, ejecutados en los bosques de Katyn, cercanos a la ciudad de Smolensk, eran en su mayoría oficiales del ejército polaco aunque también había entre ellos civiles. Las intenciones de Stalin al ejecutar esta masacre (a través del procedimiento del tiro en la nuca) eran claras: descabezar el estado polaco, dejarlo inerme para una posterior sovietización del país.

El accidente aéreo que acabó ayer con parte de la cúpula política, económica y militar de Polonia cerca de Smolensk contiene un detalle que incrementa el tamaño de la tragedia. Junto a las autoridades viajaba en el avión un nutrido grupo de descendientes de los asesinados en Katyn.

En el recuerdo de la tragedia se da una nueva tragedia, que nos devuelve a la anterior en su dimensión política y que afecta a las mismas familias en su dimensión emocional.

Una pionera de la terapia transgeneracional, Anne A. Schützenberger acuñó el término “Síndrome del Aniversario” para referirse a hechos como estos: la repetición de tragedias familiares en la misma época del año, a la misma edad o en las mismas circunstancias que afectaron a un antepasado. Pero más allá de la dimensión personal, el desastre de Katyn se eleva a una categoría social, histórica.

Estos días, Polonia vive su propio síndrome del aniversario en los bosques de Katyn.