Historia de una canción

En 1967, Porter Wagoner, un famoso cantante country estadounidense presentó ante la audiencia de su show televisivo “The Porter Wagoner Show”, a la que sería su nueva compañera en los escenarios, una desconocida jovencita de Tennessee llamada Dolly Parton. A pesar de que inicialmente no contaba con el favor del público, Parton se ganó a los televidentes con su simpatía sureña y su extraordinaria voz.

Wagoner no sólo fue el descubridor de Dolly Parton, sino que durante años fue su mentor y su amigo. Pero en un momento determinado, Parton sintió la necesidad de volar sola, y en 1974 abandonó el dúo. Cuenta la leyenda que Porter Wagoner nunca perdonó a su pupila. Ciertamente, después de la ruptura profesional, la carrera de ella continuó creciendo, mientras que la de él, se estancó.

Ese mismo año, 1974, Dolly Parton compuso un tema que supondría su primer éxito en solitario: “I will always love you”. Sí, la misma canción que Whitney Houston destrozó años después.

Pero no nos adelantemos, porque la canción tiene una historia más larga.

Elvis Presley quiso grabarla a dúo con Dolly, y ella hubiera aceptado de buen grado si no fuera por un detalle. Como ocurría con casi todos los temas que cantaba el Rey, éste exigía figurar como coautor de la misma. Dolly se negó a compartir los derechos de su canción, y fue una buena decisión, como veremos a continuación.

Unos añitos después vino la lamentable versión de Whitney Houston, que es la que casi todo el mundo conoce. Aparte de destrozar los oídos de media humanidad, la versión de Houston tuvo la virtud de llenar de oro los bolsillos de Dolly Parton. Gracias a ese dinero, Parton ha creado un parque temático en su pueblo natal, dando empleo a sus paisanos.

La historia podría terminar aquí. Pero hay una intrahistoria que merece ser contada. En realidad, la canción “I will always love you” es un homenaje a Porter Wagoner en el que declara: “ambos sabemos que yo no soy lo que tú necesitas”. Es una canción de despedida, de agradecimiento y de dolor. Muchos años después de su ruptura, cuando Wagoner afrontaba los últimos días de su vida, Dolly Parton pudo cantarle por primera y última vez, en directo, esta canción. En las imágenes, Wagoner está ausente y desmejorado por su cáncer terminal. Pero el homenaje ahí queda.

Para ver y recrearse: