Qué hacer con un africano (si eres un europeo)

Cierto libro cuenta que hubo una vez un hombre llamado Robinson Crusoe.

El señor Crusoe sobrevivió a un naufragio (buena suerte), quedando abandonado en una isla desierta (mala suerte).

28 años duró la solitaria estancia del señor Crusoe en su cárcel insular. Hasta que un día encontró a otro hombre.

Un hombre negro.

El señor Crusoe pudo hacer, de este hombre, su amigo.

Pero prefirió convertirle en su criado.